En
2009, ha crecido el número de compradores de lotería.
Dicen que al mal tiempo, buena cara, y para hacer frente a la
crisis los parados han decidido jugar a la Lotería y
probar suerte con
los números.
No obstante, los ingresos del ente público han disminuido
debido a que la cantidad de dinero que se apuesta se ha reducido.
Según el director general de Loterías y Apuestas del Estado
(LAE), Gonzalo Fernández Rodríguez, la actual crisis económica "se ha
producido la incorporación de un determinado número de personas que no
eran jugadores habituales y que ahora apuestan un euro o dos con el
deseo de que la suerte les acompañe".
"Los juegos representan la esperanza de que, por azar o por
suerte, tengas en un determinado momento un premio importante que te
permita cambiar realmente tu vida", asegura el director general de la
LAE. "La forma en la que todos podemos soñar es que un golpe de suerte
nos cambie la vida de alguna manera", subraya.